¿Son libres y democráticas las elecciones en Cuba?

29.Abr.15    Noticias
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En Cuba todos los candidatos sin excepción son propuestos y elegidos directamente por sus vecinos en listas abiertas, y ellos conocen muy bien por quien votan


El 19 y 26 de Abril (primera y segunda vuelta) se han celebrado a lo largo y ancho de la Isla más de 50 mil asambleas (reuniones de vecinos), para elegir a los delegados (Concejales) a las Asambleas Municipales del Poder Popular. Durante las cuales, más de 9 millones de cubanos y cubanas, con capacidad legal para ejercer su derecho de sufragio activo, en igualdad de condiciones y posibilidades, han tenido la oportunidad de proponer y ser propuestos, de nominar y ser nominados, y de elegir y ser elegidos, para ocupar los 12 589 escaños, de las 146 asambleas municipales del país.

Los que hemos tenido el interés y la oportunidad a titulo personal (como turista, residente extranjero, etc.), cómo oyentes sin derecho a voto, hemos podido presenciar y participar en algunas (las que uno ha querido y donde ha querido) de estas asambleas, en las que dicho sea de paso toda la prensa internacional ha tenido libre acceso. Hemos podido comprobar, además de la alta participación, como cualquier elector puede proponer candidatos/as y que una vez expuestas, argumentadas y debatidas las razones y meritos del/la mismo/a, a favor o en contra, que la asamblea debe escuchar se pasa a votación. Para que después sean los electores, el pueblo, los que decidan quienes seran los elegidos.

Estas elecciones se diferencian abiertamente de las que se desarrollan en los países capitalistas, donde para tener un mínimo de posibilidades reales de ser elegido los candidatos deben contar con el respaldo de un partido, el cual a la vez tiene que tener el aval y ayuda de la gran banca o sea hipotecarse a los capitalistas [Bilderberg]. Estos, “salvo que milagrosamente se hayan convertido en verdaderos [amar al prójimo como a ti mismo] cristianos”, difícilmente prestarán su dinero a partidos u organizaciones políticas que no se comprometan en mayor o menor grado en defender sus intereses. Y los partidos los necesitan para poder sufragar las millonarias y vergonzosas campañas publicitarias electorales, por aquello de que quien no sale en los grandes medios de difusión, especialmente en la TV, no existe. Recordemos a titulo de ejemplo que en la democracia burguesa más importante y representativa del planeta como es la de EEUU, para poder aspirar ser elegido Congresista o Senador se necesitan varias decenas de millones de dólares.

Por el contrario, en la isla “del eje del mal” todos los candidatos sin excepción son propuestos y elegidos directamente por sus vecinos en listas abiertas, y ellos conocen muy bien por quien o quienes votan, lo que hace muy difícil, a diferencia de las que se desarrollan en las “democracias burguesas”, que se les de gato por liebre.

El pueblo soberano postula y elige. Ni un solo candidato es, “directa o indirectamente”, propuesto por los medios de difusión, los comités de defensa y mucho menos por el Partido Comunista. Todos los ciudadanos cuentan con las mismas posibilidades reales. Citemos entre otros el ejemplo del disidente Hildebrando Chaviano, el cual obtuvo 138 votos, menos del 20%, quedando por detrás de otros tres candidatos defensores de la revolución, con 272, 201 y 194 votos respectivamente. Chaviano, después de haber reconocido que el conteo y el voto fueron limpios, admitió ante los medios nacionales y extranjeros que la gran mayoría del pueblo cubano sigue apoyando la Revolución.

Pruebas a la vista

Con los resultados oficiales validados, en la primera vuelta de las elecciones de delegados, en la que la participación fue de 89,88 % de los votantes, hubo un 90,52% de papeletas validas, 4,54 % en blanco y 4,92 % nulas. Fueron elegidos 11 424 de los12 589 candidatos. El resto (1 165) fueron elegidos el pasado día 26, lo que constituyo una muestra de democracia participativa y de respaldo al sistema político. Recordemos que el voto no es obligatorio.

Con estos datos en la mano, se puede afirmar que más de un 75 % de la población, sigue en mayor o menor grado apoyando la Revolución y a sus máximos e históricos líderes, Fidel Castro y Raúl Castro. Es cierto que Cuba no es una democracia perfecta, pero si mucho más representativa, democrática y justa, que por ejemplo la española y estadounidense,

Y lo más importante es que el pueblo soberano, a diferencia de los países capitalistas, tiene las “herramientas” para llevar los cambios constitucionales necesarios para mejorarla.

Ayuda el hecho de que se sigue discutiendo a lo largo y ancho de la Isla con sistematicidad y profundidad el aviso que dio Fidel Castro en su conferencia de diciembre del 2005 en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, en la que entre otras cosas afirmó de que si no éramos capaces los revolucionarios de corregir a tiempo ciertos errores y corrupciones, la Revolucion corría el grave peligro de ser devorada por sus propios hijos. De igual forma se tienen muy presentes las declaraciones de Raúl Castro, tales como que el peor enemigo no está en Miami ni son los disidentes… o que el revolucionario no tiene que tener miedo a buscarse problemas.